Un encuentro entre efectivos policiales terminó en un grave episodio que dejó a un oficial herido de consideración. El hecho ocurrió durante un asado organizado por un grupo de policías de la provincia, momento en el que, según testigos, se produjo una situación de tensión entre un oficial de mayor antigüedad y un agente recientemente incorporado.
De acuerdo con una fuente presente en el lugar, el oficial herido —identificado solo por su apellido, Ponce Nieto— se encontraba bajo los efectos del alcohol y habría estado hostigando reiteradamente a un agente nuevo. En un momento de la noche, la situación se tornó más agresiva, cuando Ponce Nieto le tiro un golpe en el rostro al agente nuevo, y luego habría intentado amagar un segundo golpe. Ante esa acción, el agente empujó al oficial para evitar la agresión.
El empujón derivó en una caída violenta: Ponce Nieto cayó de espaldas, golpeó su cabeza contra el piso y sufrió un siniestro impacto que le provocó graves lesiones. Según fuentes consultadas, el oficial presentó fracturas en la mandíbula en dos partes, lesiones severas en el cráneo y pérdida de masa encefálica.
Los presentes corroboraron que la reacción del agente fue defensiva y que no hubo intención de generar un daño mayor. Aun así, el episodio generó conmoción dentro de la fuerza y abrió un proceso interno para esclarecer por completo lo sucedido.
El oficial permanece internado en una clínica privada en estado delicado, mientras que la institución analiza los pasos a seguir en el marco administrativo y judicial.
Lo llamativo es que, pese a la gravedad del episodio y su desenlace, el jefe de Policía no se hizo presente en el hospital para interiorizarse sobre el estado de salud del oficial. Esta ausencia generó sorpresa y malestar dentro de la propia fuerza.
Fuente: San Fernando Digital


