La abogada Agostina Páez, de 29 años, que permanece en Brasil con el pasaporte retenido y con tobillera electrónica por una denuncia de gestos racistas realizados en un bar de Ipanema (Río de Janeiro), brindó su primera versión pública sobre lo ocurrido y explicó que su reacción estuvo vinculada a una situación personal que, según señaló, vivió con su grupo de amigas.
Páez, oriunda de Santiago del Estero, sostuvo que los gestos y expresiones que motivaron la acusación surgieron como una respuesta a lo que, en su relato, “nos hicieron vivir” en ese contexto. La defensa de la profesional se conoció mientras avanza la investigación de la Policía Civil de Río de Janeiro, que analiza las imágenes del incidente y tomó la denuncia del empleado que recibió los insultos en el local.
Tras lo ocurrido, las autoridades brasileñas dispusieron medidas cautelares que incluyen la retención del pasaporte de Páez y la obligación de usar una tobillera electrónica para garantizar que permanezca en el país durante el trámite del caso, en el marco de las leyes locales que sancionan actos discriminatorios.
El episodio se produjo en un bar de Ipanema cuando, según la denuncia, la abogada habría proferido insultos racistas y gestos discriminatorios contra un trabajador del lugar durante una discusión por un error en una factura. El caso sigue su curso judicial mientras las partes presentan pruebas y declaraciones ante la Justicia carioca.
Fuente: Airevision


