
La Justicia concretó este jueves la detención del exintendente de Bañado de Ovanta, Elpidio Guaraz, condenado a nueve años de prisión por una causa de abuso sexual, en un contexto atravesado por fuertes tensiones políticas e institucionales derivadas de sus recientes acusaciones públicas contra dirigentes del poder provincial.
El procedimiento se llevó a cabo en el domicilio del exjefe comunal, en la localidad de Bañado de Ovanta, en medio de un fuerte operativo policial y judicial, luego de que la Cámara de Sentencia en lo Criminal de Primera Nominación ordenara la inmediata ejecución de la pena, tras rechazar el recurso extraordinario federal interpuesto por la defensa. Con esta decisión, la condena quedó firme en el ámbito provincial y habilitó su detención.
Tras el arresto, Guaraz fue trasladado a la División de Investigaciones y posteriormente derivado al Servicio Penitenciario Provincial de Miraflores, donde deberá cumplir la condena impuesta por la Justicia.
La detención se produce apenas días después de que Guaraz difundiera una serie de publicaciones y audios en redes sociales, en los que denunció una supuesta persecución política y afirmó poseer información sensible vinculada al crimen del exministro Juan Carlos Rojas, una causa de alto impacto que aún genera interrogantes en la provincia. En sus manifestaciones, el exintendente llegó a vincular directamente al poder político con ese hecho, lo que elevó la tensión y reavivó el debate público.
Pese a la concreción de la detención, la defensa de Guaraz, encabezada por el abogado Diego Quinteros Martínez, adelantó que presentará un recurso de queja ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, con el objetivo de frenar la ejecución de la pena mientras se analiza la presentación.
El caso Guaraz vuelve a exponer una compleja intersección entre decisiones judiciales y repercusiones políticas, en un escenario marcado por denuncias de extrema gravedad, una condena y un fuerte impacto en la opinión pública catamarqueña.
Fuente: San Fernando Digital

