La entrevista realizada al abogado Alfredo Aydar dejó al descubierto una de las críticas más duras que se hayan escuchado en el último tiempo contra el accionar del Ministerio Público Fiscal Federal. Con argumentos jurídicos, antecedentes concretos y una acusación frontal, Aydar cuestionó el dictamen del fiscal federal Rafael Vehils Ruiz, al que calificó como un intento “vergonzoso” de limitar la participación de las querellas y, por ende, el derecho de las víctimas.
Según expuso Aydar, el reciente dictamen que restringe la unificación de querellas no solo desconoce principios básicos del proceso penal, sino que omite deliberadamente el interés superior de las víctimas, protegido por tratados internacionales con jerarquía constitucional. “No es un error técnico, es una decisión política dentro del expediente”, sostuvo.
El abogado fue más allá y describió un patrón de conducta que, a su entender, revela la existencia de “dos Vehils Ruiz”: uno flexible, permisivo y distraído cuando se trata de causas sensibles o de determinados imputados; y otro extremadamente rígido cuando el reclamo judicial incomoda a ciertos sectores del poder.
Aydar recordó que el fiscal mostró una llamativa laxitud frente a los planteos del Clan Barone en la causa RT, así como una alarmante falta de impulso en la investigación por falso testimonio vinculado al denominado “Tronco Jalil” y en hechos de quiebra fraudulenta. En el mismo sentido, cuestionó que no se haya avanzado con la debida firmeza en el análisis del lavado de dinero que involucraría a Pablo Olmi, ni en la entrega del BMW de José Blas a Nazareno, decisión que, según el letrado, fue justificada sin el menor pudor legal.
La crítica también alcanzó la falta de reacción fiscal ante los audios que comprometerían al secretario federal Luis Baracat, así como la tibieza demostrada en el pedido de investigación por el asesinato del exministro Juan Carlos Rojas, causa que —según Aydar— mantiene vínculos evidentes con tramas de poder y con el escándalo financiero de Edgar Adhemar Bacchiani.
En ese contexto, el dictamen que limita de manera expresa la intervención del Dr. Quinteros Martínez en la unificación de querellas aparece, para Aydar, como una confirmación del doble estándar. La pregunta que lanzó al aire fue tan directa como incómoda: si el pedido hubiera provenido del estudio jurídico del “Colorado” Bracamonte, ¿el fiscal habría sido igual de severo?
La entrevista cerró con una denuncia que agrava aún más el cuadro institucional: el hijo de Ricardo Angelina, defensor de Bacchiani, trabaja en el Tribunal Oral Federal bajo la órbita de su presidente, Enrique Lilljedahl. A ello se suma —según Aydar— la estrecha amistad entre Angelina y el fiscal Vehils Ruiz, además de su rol como abogado habitual de sectores mediáticos a los que calificó como “ensobrados”.
Fuente: San Fernando Digital


