En medio de una intensa ola de frío polar, crecen las denuncias por las precarias condiciones edilicias en las escuelas públicas de Catamarca. Aulas sin calefacción, paredes deterioradas y estudiantes expuestos a temperaturas extremas configuran un escenario que genera preocupación en la comunidad educativa.
“Con 0 grados en las aulas no se puede estudiar”, es la consigna que resume el malestar de docentes, padres y alumnos, quienes advierten que no están dadas las condiciones mínimas para garantizar el normal dictado de clases. La situación, aseguran, no solo afecta el aprendizaje, sino que pone en riesgo la salud y el bienestar de los estudiantes.
El reclamo también apunta a la gestión de los recursos públicos. Mientras, según denuncian, la provincia mantiene fondos millonarios en instrumentos financieros como plazos fijos, instituciones clave como escuelas, hospitales y comisarías atraviesan serias deficiencias estructurales que se agravan durante el invierno.






En este contexto, distintos sectores exigen la suspensión de clases hasta que se garantice una infraestructura adecuada frente a las bajas temperaturas. “La educación es un derecho, pero la salud y la dignidad de nuestros hijos también lo son”, sostienen.
La situación vuelve a poner en el centro del debate la inversión en infraestructura pública y la necesidad de políticas urgentes que aseguren condiciones dignas en los establecimientos educativos. Mientras tanto, el frío sigue marcando el pulso de una realidad que, para muchos, ya resulta insostenible.
Fuente: San Fernando Digital

